En Turín, los fanáticos del fútbol están pidiendo a gritos que Eva Henger cumpla su palabra empeñada. La ex Miss Hungría, de dudosos 25 años confesados, transformada en una cotizada pornostar en Italia, juró y rejuró hacer un striptease para los hinchas si el Torino ascendía a la Serie A de la liga italiana. Como los muchachos del club ya consiguieron en la cancha tan anhelada proeza, los hinchas del equipo turinés han comenzado a frotarse las manos con desesperación al ver la calma con que la despampanante rubia se ha tomado su compromiso de desprenderse de sus ropas.
“Espérenme un poco, porque si tienen paciencia se van a encontrar con algo impresionante”, ha asegurado la actriz del placer, haciéndose de rogar ante sus seguidores. “Lo mío será mucho mejor que lo que hizo Sandra Ferrilli cuando la Roma ganó el scudetto”.
Eva se convirtió en seguidora acérrima del equipo turinés -clásico rival de la Juventus- cuando supo algo que la llenó de tristeza: que Leslie Lievesky, el entrenador del Gran Torino, aquel inolvidable equipo de fútbol que desapareció por completo en 1949 en un accidente de aviación, era tan húngaro como húngara es ella.
