La Coctelera

Categoría: Puerto Rico

Año nuevo, sexo nuevo

Por Carmita Laboy Llórens

SI, QUE ese sea tu decreto de este nuevo año. Y digo decreto y no resolución siguiendo la idea del cantante Ricky Martín quién al ser entrevistado en su recién visita a la Isla dijo que en esta temporada él suele anotar en un papel sus decretos para el próximo año.

Es más, dijo que en realidad hace dos listitas, una de las cosas que va a hacer, realizar, emprender y otra de las que no quiere en su vida y ya se fueron y decreta que jamás estarán más en su ser. Y yo, considerando esa sabiduría, pienso hacer exactamente lo mismo. No tan sólo en el aspecto sexual sino en cada aspecto de mi vida. Y, cómo siempre, a eso te invito, a anotar en un registro todo aquello por lo que tu sueñas, deseas y anhelas en tu vida para que por fin, finalmente, totalmente llegue a tí y se manifieste. Entre ello una vida sexual plena y absoluta, dónde tu tengas el control de tu salud sexual, plenamente. Entonces, he aquí algunas recomendaciones:

1-Si ya tu sabes que existen sobre 120 posiciones de placer sexual, y tan sólo estás practicando algunas pocas, uno de tus decretos podría ser el alternar las que ya conoces por las que jamás has experimentado. Entonces, primero que todo instrúyete, edúcate, inspírate a una plenitud sexual de ti para ti con mucho cariño. Para ello, empieza a tocarte, probarte, saborearte. Con ello aprenderás dimensiones nunca experimentadas en términos de placer sexual las cuáles te acompañarán en tu ejecutoria sexual. A esto añádele una buena lectura, totalmente educativa y no necesariamente pornográfica que provea muchas ilustraciones de dichas posiciones y de inmediato, practícalas. Mis lecturas favoritas en términos de posiciones son las explicadas por los libros de sexo tántrico ya que involucran la energía sexual como parte del contenido.

2-Ahora, y hablando de saborearte, probarte y tocarte intenta ejercitar tus sentidos sexuales a través de la auto estimulación, ya sea en privado o en compañía de tu ser amado o amada. La intención es que seas tú quién te provoque excitación, no tu compañero/a. Este ejercicio es excelente tanto para los varones que sufren de eyaculación precoz, como para las féminas que nunca o pocas veces disfrutan de su orgasmo. La investigación coincide en que a mayor auto conocimiento de:
3-la ejecutoria y placer sexual, mejores beneficios y resultados obtiene la persona. Así es que adelante. Si eres de las personas que no provocan la auto estimulación, antes conocida como masturbación, inténtalo no desde la perspectiva de la pecaminosidad, y sí desde el aspecto científico como ejercicio de placer sexual de ti para ti...

4-Otro decreto puede ser el tiempo que le dedicas a la relación y estimulación sexual. Quizás eres de las personas que no tienen el sexo en sus agendas y que de tan sólo pensar en que debe ser programado y calendarizado, por disciplina, se sorprenden y hasta les resulta "obligado". A ti te digo que puedes cambiar el criterio desde ya y considerar que si bien al principio del ejercicio posiblemente te sentirás que estás haciendo algo "forzado" eventualmente, como cualquier contingencia, se convertirá en algo libre y espontáneo. Pero, al principio y cómo no provienes de esa sensación o repertorio de respuestas libre el programarte para ello te servirá de ejercicio mientras lo añades a tus contestaciones automáticas y surge el deseo de forma espontánea. A la frecuencia de la ejecutoria sexual también añádele la conciencia del tiempo que le dedicas al periodo de excitación, segunda fase del ciclo sexual. Recuerda que, aunque los rapiditos del día son excelentes, una buena relación sexual requiere preparación y mucho tiempo. Mínimo veinte minutos de coito para que la mujer pueda lograr su orgasmo, versus los varones que en cinco ya están listos. En consejería esa es una de las quejas mayores cuando la mujer dice no tener ganas (hipoactividad sexual) o no lograr su orgasmo (anorgasmia) a pesar de una adecuada excitación. Sin hablarte de que son contadas las que dicen ser multiorgásmicas. Entonces, a dedicarse tiempo para la caricia, para lenta y suavemente tocarse, darse masajes mutuamente, estar ya casi a punto de explotar y detenerse con toda la santa intención de empezar otra vez e ir acumulando esa tensión que eventualmente provocará una explosión convulsante que da la casualidad resulta ser muy placentera.

Te invitamos a anotar en un registro todo aquello por lo que tu sueñas, deseas y anhelas en tu vida para que por fin, llegue a tí y se manifieste, entre ello una vida sexual plena y absoluta.
Suministrada

Zona i

premio a quien lo leyo todo click aqui es algo sexy

Suben a la Red 200 nuevos sitios de pornografía por día

Marianne Szegedy-Maszak.

Para muchas personas, un pequeño vistazo a un "sitio adulto" ofrece nada más que un pequeño atisbo a un mundo ilícito. Para otros, este vistazo se transforma en una suerte de respiro, en una breve pausa en medio de las exigencias del mundo real. Más tarde se convierte en hábito. Y pronto pasa a ser una compulsión que ocupa horas y horas de nuestro día, destrozando carreras, matrimonios y vidas.

La naturaleza adictiva de recorrer Internet y el atractivo obsesivo de la pornografía se combinan y dominan la existencia de una persona. Actualmente se calcula que cada día hay 200 sitios nuevos de pornografía on-line.

A pesar de que muchos de los que se vuelven adictos tienen antecedentes de intercambio con prostitutas, sexo por teléfono o consumo habitual de revistas y películas pornográficas, otros caen en lo mismo sin haber tenido ninguna de estas costumbres.

Internet, más que cualquier otro tipo de medio masivo, parece estar creando un nuevo grupo de personas con conductas sexuales compulsivas. El acceso, anonimato y disponibilidad que ofrece Internet atrae a gente que de otro modo nunca hubiera caído en este tipo de conductas.

Ya sea que fueran homosexuales o heterosexuales, casados o solteros, los entrevistados mencionaron los intensos sentimientos de culpa y excitación que sintieron al ingresar en este universo, muy alejado de aquel en el que viven.

"Mientras el llamado sexo cibernético se vuelve un problema cada vez más grave, lo que cambió para mí es la toma de conciencia de que mucha gente que incurre en este tipo de sexo no se ajusta al perfil clásico de adicto al sexo", señala Patrick Carnes, autor de "En las sombras de la red: liberándose de la conducta sexual compulsiva on-line". Carnes pasó 30 años estudiando y encuadrando a la adicción sexual como campo de un trastorno psicológico.

La adicción al sexo no está reconocida como un desorden psiquiátrico legítimo. Tanto psicólogos como psiquiatras y otros médicos denuncian casos cada vez más numerosos en los que hombres (cerca del 72% de los visitantes de sitios porno son varones) muestran todas las señales de adicción. Los médicos señalan que una de las características psicológicas que los distingue es el temor a la intimidad.

Según el servicio de seguridad Internet Filter Review, más de 4,2 millones de sitios y más de 372 millones de páginas están dedicados a la pornografía.

Mujer desnuda y encadenada protestará llegada de circo

SAN JUAN.- La Presidenta de la Sociedad para la Prevención de Crueldad a los Animales de Puerto Rico (SPCA-PR), Carla Cappalli, informó hoy de que el miércoles se propone protestar, vestida sólo con cadenas y la espalda cubierta en cicatrices, para simular golpes y castigos, la llegada del circo Ringling Bros and Barnum & Bailey.

Cappalli indicó en un comunicado que esa es realidad que viven a diario los animales en circos.

La protesta se efectuará a las 12:00 del mediodía frente al Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot, en la calle Arterial B en Hato Rey.

Cappalli dijo que en la manifestación estará acompañada por activistas de PETA y la SPCA Puerto Rico, que llevarán pancartas y muestras de fotografías de animales muertos a manos de los circos.

Otros mostrarán a modo de "body screen TV'" vídeos de cámaras ocultas de elefantes abusados durante sus entrenamientos.

Cappalli destacó que veinticuatro elefantes de Ringling, incluyendo cuatro bebés han muerto desde el 1992 y aseveró que el 5 de agosto de 2004, Ringling mató un bebé elefante de 8 meses llamado Ricardo luego que se fracturara las dos patas traseras al caerse del pedestal en el cual lo obligaban montar.

"Si exponer un poco de mi piel es lo que necesito hacer para exponer la cruel realidad tras los circos, lo hago sin problemas" comentó.

La Presidenta de la Sociedad para la Prevención de Crueldad a los Animales de Puerto Rico (SPCA-PR) indicó ella sólo tiene que estar unos minutos en cadenas mientras que los animales en circo viven todas sus vidas "encadenados, enjaulados y golpeados".

¿Acelera el sexo la evolución?

A nivel científico, el sexo parece tener escaso sentido. Hace perder mucho tiempo, y causa agotamiento físico. Y no es siquiera esencial para la reproducción, al menos no para organismos inferiores, como microbios y ciertos hongos, que pueden multiplicarse sin necesidad de la actividad sexual.
Pero, de acuerdo a un nuevo estudio, la copulación acelera la evolución.
Un equipo de científicos creó una variedad de levadura que, a diferencia de la levadura normal, no puede dividirse en esporas que permiten la reproducción sexual. La levadura se puede propagar de manera sexual o asexual.
Al realizarse pruebas con esa variedad de levadura en condiciones libres de tensión, los científicos determinaron que puede actuar como levadura normal. Sin embargo, en condiciones más extremas, la levadura normal crece con más rapidez que la variedad asexual.
Los resultados muestran “de manera inequívoca que el sexo permite una evolución más rápida”, dice Matthew Goddard, de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de Auckland, en Nueva Zelanda, que encabezó la investigación, según informa la revista Nature.

Selección natural

Desde el siglo 19, los científicos han sugerido que la reproducción sexual permite una selección natural más eficaz debido a que aumenta la variación genética.
Sin embargo, los biólogos han tenido problemas para encontrar una explicación simple y general sobre por qué el sexo ofrece más ventajas para la propagación.
“Los experimentos con el sexo han sido difíciles de realizar”, dice Goddard.
“En un experimento, hay que mantener todo lo demás constante, aparte de su aspecto de interés. Eso significa que no pueden usarse organismos superiores, pues deben tener relaciones sexuales para reproducirse y, por lo tanto, es imposible obtener un grupo de control asexual”.
Para probar su hipótesis, los científicos tuvieron que crear una variedad de levadura mutante, pues la levadura normal se reproduce de manera asexuada cuando hay disponibles nutrientes suficientes.
Por otro lado, la escasez de nutrientes estimula la producción de esporas en la levadura. Las esporas se engendran a través de la meiosis, un proceso de división celular que divide por la mitad el número de cromosomas. Ese proceso es sexual.
“Este experimento ha eliminado por primera vez ese problema, al producir levadura mutante que genera esporas cuando carece de nutrientes, pero continúa asexual”, señala Goddard. “Por lo tanto, las poblaciones sexuadas y asexuadas pueden ser tratadas de manera idéntica”.
En un medio ambiente más riguroso, la variedad sexual alcanzó una tasa de crecimiento del 94%, en tanto la variedad asexual solo tuvo un incremento del 80%.
En principio, el sexo parece tener muchas desventajas.
“Piense, por ejemplo, en el problema logístico de encontrar una pareja para acoplarse. Eso constituye un gran problema en muchas especies donde la movilidad o la densidad de población son bajas”, dice Rolf Hoekstra, profesor de genética en la Universidad Wageningen, en Holanda, que escribió un comentario sobre el estudio para Nature.
Los científicos también han indicado que la recombinación genética generada por las relaciones sexuales significa que mezclas favorables de genes que se han acumulado a través de la selección siempre corren el riesgo de desintegrarse.
El nuevo estudio sugiere que la mezcla genética causada por la actividad sexual ofrece más posibilidades de que surjan combinaciones útiles de genes.
Aunque el experimento demuestra que la adaptación en el caso sexual es más rápido que en el caso asexual, los hallazgos no señalan por qué.
“Todavía carecemos de una respuesta definitiva sobre por qué la reproducción sexual es tan común”, dice Hoekstra.

Sexo pasado por agua

P: Llevo mucho tiempo en pareja, y como supongo que le pasa a todo el mundo, hemos encontrado que realmente disfrutamos más cuando nos ponemos a innovar. Hace poco tiempo descubrimos algo que está muy bueno pero que nos ha generado varias dudas. Es el tema de tener relaciones en el agua. Han surgido algunos temitas con esto del sexo bajo el agua, uno es que él tiene erecciones perfectas siempre pero si el agua esta demasiado fría hay como una retracción. También está el factor incomodidad. Si no encontramos una pose buena, como que nos frustramos. Por otro lado, yo tengo un problema de salud que me impide cuidarme con pastillas anticonceptivas y tengo que usar condones. Quiero saber si tienen la misma efectividad cuando se usan bajo el agua. ¿Qué pasa si a él le entra agua en el preservativo? Y si el agua tiene sales de baño o espuma, ¿me puede hacer daño?

R: Tienes toda la razón, la rutina es mortal para la sexualidad en pareja, por lo que me parece fantástico que tú y tu compañero se hayan puesto creativos y hayan descubierto que disfrutan del sexo bajo el agua. Voy con tus consultas, una por una: en primer lugar, es completamente normal que si el agua está bastante fríta, tu pareja pierda un poco, si no del todo, su erección. Esto lo solucionas asegurándote de que el agua esté tibiecita, o simplemente dándole un tiempito para que su cuerpo se acostumbre a la temperatura del agua. Una vez se haya acostumbrado, no suelen haber graves problemas con la erección peniana.

Del factor incomodidad, te comento que más que nada se trata de ir experimentando con distintas posturas hasta que encuentren una que les funciona a ambos. Recuerda que si están sumergidos en agua, como en el caso de estar teniendo relaciones dentro de una piscina o en el mar, el cuerpo pierde gravedad y las posturas se hacen difíciles de mantener, a menos que tengan una superficie firme en la que apoyarse (contra la pared de la piscina en la parte llanita para que él pueda plantar sus pies firmemente en el fondo, por ejemplo).

Con el tema de los condones, presta atención: bajo el agua es importantísimo que se coloque el condón ANTES de sumergir el pene, y que se sostenga la base para que no le entre agua. Las sales de baño sí podrían causarte una reacción alérgica, aunque realmente depende de cada persona, pero sí podrían irritar tu vagina, así que bien pendiente siempre a cualquier incomodidad que puedas sentir. Recuerda también que el agua hace que pierdas lubricación externa y, por lo tanto, puede ser incómoda la penetración si no se mantiene profunda y pequeña en bombeos. Espero que esta información te sirva y que con tu pareja continúen disfrutando de sus relaciones en todas las variantes creativas que se les puedan seguir ocurriendo.

Deseándote Salud y Placer Sexual,
Alessandra M. Rampolla, M.A.
Sexóloga Clínica

PRIMERA HORA

"Wedding Crashers" explota la vulnerabilidad del sexo femenino

El hombre agresivo y bajuno ataca cuando su víctima se encuentra debilitada y con las defensas bajas. Eso es exactamente lo que buscan los protagonistas de "Wedding Crashers" quienes, siendo abogados en gestiones de divorcio, tienen completa desconfianza en el concepto del amor, y concentran su interacción con el género femenino en la búsqueda de un sexo gratificante.

Estos dos amigos han descubierto uno de los puntos de vulnerabilidad de las mujeres: las bodas. La celebración de amor, el aparejamiento de una compañera y, por supuesto, la presencia del alcohol, ponen a las mujeres en una posición de mayor apertura hacia las oportunidades amorosas. Así que aquí estos truhanes aprovechan para explotar la situación.

Pero hay una cantidad muy limitada a la cual son invitados estos dos sinvergüenzas. Además, sus conocidos ya sabrían de sus trucos. Así que los protagonistas de "Wedding Crashers" recurren a una descarada artimaña: se cuelan en bodas a las cuales no han sido invitados. Bodas judías, italianas, o hindúes, no hay discrimen, siempre que haya mujeres hermosas y disponibles.

El mencionado dúo se compone de "Jeremy" y "John", interpretados respectivamente por Vince Vaughn y Owen Wilson. Ambos se rigen por una estricta serie de normas, entre las cuales se destaca "no enamorarse". Y, por supuesto, ésa será la norma que se violentará en el filme.

"John" ya está aburrido de este juego, y "Jeremy", como los criminales fílmicos que desean realizar un "gran golpe" antes de retirarse, sugiere que antes se metan en la boda de la hija del Secretario del Tesoro. Aquí se complica el asunto, pues "John" se enamora de "Claire" (Rachel McAdams, de "The Notebook"), una de las hijas del anfitrión, quien resulta estar comprometida.

"Jeremy", mientras tanto, se ha empatado con otra de las hijas, llamada "Gloria", quien resulta ser una desquiciada ninfomaniaca. La joven insiste en invitar a los dos amigos a la casa de playa de la familia y "John", viendo la oportunidad de acercarse a "Claire", le insiste a "Jeremy" que acepten, aunque éste busque todas las formas de evitar a la alocada "Gloria".

El filme llega en buen momento, ya que el popular género de la comedia romántica ha sido olvidado durante el verano de efectos especiales. El éxito de este filme durante su estreno en Estados Unidos es prueba de este deseo del público por risas livianas y romance acaramelado. "Wedding Crashers", leal a su concepto, ha esperado a que el público del cine se encuentre vulnerable.

Una mujer para "fines legales"

EN SU acta de nacimiento dice Héctor Luis Meléndez y está identificado como un hombre. Su tarjeta electoral indica lo mismo. Y su seguro social también.

Pero, en su licencia de conducir de Texas, Estados Unidos, donde residió, dice Magaly Meléndez y aparece identificada como una mujer. Y ahora no puede sacar el pasaporte porque sus nombres, ni sus sexos, coinciden en su documentación.

Ésta es la vida de Magaly Meléndez, de 31 años, quien se sometió a una operación de reasignación de sexo en 1996 en México. La incongruencia de los datos en sus papeles ha expuesto su intimidad al mundo. Pero, ella asegura que nada ni nadie la doblegará y piensa luchar hasta el final por sus derechos.

"Estoy dispuesta a todo, a escandalizar al mundo. Todo lo que he pasado...", dijo a PRIMERA HORA durante una entrevista en su pescadería en Fajardo.

Definitivamente, Magaly está dispuesta a hacer lo que sea. Su desesperación llegó a niveles intolerables cuando se enteró de que el Tribunal Supremo denegó la petición de Alexandra Delgado de cambiar su sexo de masculino a femenino en su certificado de nacimiento, aunque puede cambiar su nombre.

Ahora, Magaly quiere probar los límites de las leyes de Puerto Rico. Quiere ir al Supremo a mostrar su pecho, porque en teoría puede, ya que en su acta de nacimiento dice que es un hombre. Quiere casarse con una mujer, vestida con traje y velo, y nadie se lo debería impedir porque en su acta de nacimiento dice que es un hombre. Quiere infringir las leyes para ver si la encarcelan en Bayamón o en la cárcel de mujeres de Vega Alta.

"Me han obligado a defenderme, a ser agresiva", afirmó decidida.

Magaly casi no pudo votar en las elecciones pasadas. Cuando llegó a su colegio, un funcionario miró su tarjeta electoral y le dijo que ella no podía ser Héctor Luis Meléndez. Y, es que efectivamente, ya no lo es. Entonces, Magaly se vio obligada a dar explicaciones, a revelar detalles de su intimidad a un extraño, a exponerse al escrutinio público, a la humillación, a la incomprensión. Pero, con todo y esto, votó, porque Magaly es fuerte como un roble, y la vida la ha curtido.

Los aeropuertos son otra pesadilla, especialmente después del 9/11. Además, el 31 de diciembre entran en vigor directrices más estrictas en cuanto al uso del pasaporte, que no tiene. "Estoy atrapada", lamentó.

Magaly se identifica como una transexual, no como una mujer. Pero, se niega a que otra persona la defina, y mucho menos el Estado. Asegura que nació como hombre y que "compró" su sexualidad porque la anterior no le funcionaba. Alexandra, por otro lado, indicó en entrevista con este diario que sintió que era una mujer desde la infancia.

–¿Por qué no te sientes como una mujer?

–Porque no tengo menstruación. No nací mujer, pero me hice mujer, como las cover girls que no nacen, se hacen. Mis sentimientos son femeninos... Pero, mujer no, no me puedo comparar con ese ser divino.

–¿Entonces, por qué decidiste hacerte una cirugía para cambiarte el sexo?

–Porque me paraba frente al espejo y me veía anormal.

Magaly es simpática, vivaracha y tiene un gran sentido del humor. Durante la entrevista, la gente que trabaja en los negocios cercanos la saludaban con cariño. Su prima Lucy la acompañó. Magaly ama a su país, quiere vivir aquí, pero no quiere estar atrapada.

"Como insisten en definirte como un hombre o una mujer, yo pertenecería a un tercer sexo. Pero como te tienen que definir, entonces tengo todos los atributos externos de una mujer... Quise ser mujer, sí, pero no soy y nunca seré una mujer", señaló.

–¿Por qué quieres que te cambien el sexo en tu acta de nacimiento?

–Para fines legales. Nací hombre, pero compré mi sexualidad. Nací hombre, pero no funcionó. Soy un hombre que se convirtió en una mujer, pero no soy una mujer. Soy una transexual.

Magaly aseguró, con firmeza, que jamás podría engañar a un hombre luego de su operación. Subrayó que ese argumento no está fundado en la realidad y debe provenir de alguien que desconoce lo que implica una cirugía de cambio de sexo. Uno de los argumentos del Tribunal Supremo es que si se le cambia el sexo en su acta de nacimiento, Alexandra podría casarse con un hombre. El Código Civil de Puerto Rico sólo permite el matrimonio entre un hombre y una mujer.

–¿Podrías engañar a un hombre?

–Jamás. La apariencia (de la vagina) depende del sastre (cirujano) y aunque sea el mejor del mundo, nunca será igual... No tiene la misma apariencia, ni el mismo olor, ni tiene lubricación.

Pero no todo es fuerza y alegría. Magaly no pudo contener las lágrimas cuando recordó que hace cinco años intentó suicidarse porque no era aceptada.

–¿Quién es Magaly Meléndez?

–Una santera, transexual, negociante. Soy... Magaly.

PRIMERA HORA.

Lucha por enterrar al hombre que fue

RECUERDA sentirse como una niña desde siempre. Una niña en el cuerpo de un niño.

Nunca olvidará ese día lejano cuando tenía cinco años y le dijo a su mamá, con inocencia, que era una niña. Este comentario podría parecer absolutamente natural para algunos, pero en aquel momento esa niña era un varón que se llamaba Alexis. Se supone que le gustara hacer lo mismo que a sus amiguitos de kindergarten. Pero él lo que quería era jugar con muñecas y estar con otras nenas.

Hoy Alexis es Alexandra Delgado. Tiene 34 años y hace dos que se sometió a una operación para cambiarse el sexo de hombre a mujer. Ahora se siente "normal", con una vida "ordinaria". Siente que su cuerpo finalmente responde a su mente y a sus emociones. Hoy es feliz, está enamorada y quiere vivir de acuerdo con esa normalidad.

Pero, esa vida normal ha sido amenazada abruptamente por la avalancha de publicidad que ha recibido su caso desde que el Tribunal Supremo de Puerto Rico decidió que en su acta de nacimiento debe permanecer que su sexo es masculino, aunque su nombre puede cambiar de Alexis a Alexandra. Siente que está "a merced de un tribunal retrógrado" y de un sistema de justicia que la ha "anulado".

Es que Alexandra ansía, casi con desesperación, esa normalidad que muchos toman por sentada. Ella siempre se sintió diferente, rara, "anormal". Quiere olvidar el hombre que fue y ser lo que es ahora: una mujer. Y así quiere que conste en su certificado de nacimiento en su licencia de conducir, para ser como todos los demás. Porque ella asegura que siempre ha sido una mujer, sólo que nació en el cuerpo equivocado.

"Desde que tengo conciencia siempre me he sentido mujer... Le decía a mi mamá que era una niña y ella me decía que yo tenía eso (genitales masculinos) y que era un niño. Peleaba con las otras nenas por las muñecas. En esa época no entendía lo que me pasaba, pero a los ocho años me enteré que un hombre se cambió el sexo en Dinamarca y en ese momento me di cuenta que había una solución a mi problema", recuerda Alexandra durante una entrevista extensa con PRIMERA HORA en un lugar tranquilo y privado que ella escogió.

Sería difícil pensar que Alexandra no es una mujer a juzgar por su apariencia física. Se arregla muy bien, lleva poco maquillaje y tiene el pelo largo. Tiene una piel lozana y una mirada profunda. Su voz es firme y su verbo contundente. Mantuvo exactamente la misma posición durante la entrevista, con la espalda recta y pocas veces gesticuló con sus manos. Al principio se mostró nerviosa y desconfiada. Porque cualquier atisbo de quebrar su vida normal la descompone.

–¿Cómo fue tu adolescencia? Esos años tan difíciles.

–No fue fácil, por el discrimen, por lo mismo que tengo miedo ahora. Miraba a los muchachos y me sentía mal. Me hubiera encantado tener una adolescencia normal... Perdí mi nombre, lo que me decían era la palabra obscena 'pato'.

–¿Tuviste alguna relación sentimental durante esos años?

–Si te refieres a un relación homosexual, nunca la he tenido. Mis relaciones han sido después de la cirugía. Yo era completamente asexual... A mi los hombres gay no me gustan, por más varones que se vean.

Alexandra viene de una familia unida. Sus padres todavía están juntos y tiene cinco hermanos. Aunque se les hizo difícil al principio, sus padres la han apoyado. Dice que su madre es su confidente y su mejor amiga. De hecho, a la primera persona a quien le confió que quería hacerse la operación fue a su mamá. De eso hace diez años.

"Cuando nací nunca me hicieron un examen cromosomático ni un examen hormonal, sino visual... Es bien fuerte mirarte en el espejo y no reconocerte y preguntarte: '¿por qué me siento así?', ¿por qué esa atracción hacia, en ese momento, mi mismo sexo? No es fácil", cuestionó en un tono reflexivo.

–¿Qué significa para ti ser una mujer?

–Una mujer no es solamente tener pechos y una vagina, sino un sinnúmero de cosas que hacen un todo: amor, comprensión, sabiduría, honestidad. Y eso es lo que soy yo.

Hace diez años Alexandra le dijo a su mamá que estaba "harta" de tener un cuerpo que no la representaba. Ahí comenzó, bajo el cuidado de un médico de Filadelfia, un largo y complejo proceso de terapias sicológicas y hormonales para convertirse en una mujer. Se hizo una implantación de senos y su cuerpo fue cambiando.

El 23 de mayo de 2003 Alexis entró a las 6:00 de la mañana a la sala de operaciones del Mt. San Rafael Hospital en Colorado. A la 1:00 de la tarde, Alexandra estaba en una habitación, sola, pero feliz, porque ya tenía el cuerpo que soñaba tener desde pequeña.

–¿Dudaste en algún momento?

–Nunca. Le pedí a Dios que si esto era una perdición que no me dejara salir viva de la operación.

Pasó nueve días en el hospital, tres en un hotel de Colorado y luego regresó a Puerto Rico, donde la cuidaron familiares y amistades. A las tres semanas ya estaba trabajando de nuevo.

–¿Cómo fue la primera vez que te miraste el cuerpo en el espejo después de la operación?

–Cuando me miré dije: 'hello, bienvenida, por fin soy yo'.

"Fue sentir un desahogo, un despojo. Soy una mujer, lo que siempre he querido ser. Tengo paz emocional porque eres finalmente lo que siempre quisiste ser", narró Alexandra emocionada.

Pero, esa paz emocional, esa normalidad, esa vida ordinaria como mujer ha sido perturbada por la vorágine legal de su caso. Cuando regresó a Puerto Rico decidió que quería que su acta de nacimiento y su licencia de conducir reflejaran su sexo, en otro intento por llevar esa vida normal.

Pero, la reciente decisión del Tribunal Supremo –con opiniones disidentes de Jaime Fuster y Liana Fiol–, negándole su petición le ha arrancado su intimidad y convertido en centro de atención. Y eso le preocupa, mucho, porque Alexandra asegura que nunca pensó que esto le pasaría. Estaba segura de que el Supremo resolvería de acuerdo con la sentencia del caso Ex Parte Andino Torres (2000), en el que se permitió cambiar el sexo de un transexual en su certificado de nacimiento.

Alexandra tiene miedo, está aterrada. Ahora, de repente, regresa a esa adolescencia miserable en la que era señalada, humillada y perseguida. "Sufrí tanto en mi adolescencia que no quiero sufrir así en mi adultez y vejez", dijo con una mirada triste y resentida a la vez.

"Por eso quise que se hiciera el cambio, para conseguir un trabajo. Imagínate tú, ¿cómo voy a pedir trabajo con un certificado de nacimiento que dice 'Alexandra Delgado, varón'? No quería que el sistema de justicia me anulara y me están anulando. Me han obligado a quedar en ridículo. No estoy pidiendo nada que no crea justo para una persona normal que quiere vivir una vida normal", subraya, ahora furiosa.

Alexandra, quien estuvo acompañada por su abogado José Luis Velázquez Ruiz, afirmó que no inició esta batalla legal para casarse, sino para sentirse "bien". Uno de los argumentos de la decisión es que si se cambiaba su sexo en el acta de nacimiento podría casarse con un hombre. El Código Civil de Puerto Rico sólo permite el matrimonio entre hombre y mujer.

"No me cambié de sexo para casarme, sino para ser una persona normal, como lo soy ahora. Les exhorto a los jueces que no piensen que me voy a casar, sino que tienen la vida de un ser humano en sus manos", dijo. Su abogado pedirá una reconsideración al tribunal.

–¿Cómo te has sentido durante este proceso judicial?

–Bien doloroso, escabroso. Estamos en esto desde el 2003. La decisión del Tribunal Supremo ha sido muy fuerte. Pero lo más difícil ha sido que saliera mi nombre en todos los medios de comunicación, porque pensé que esto sería confidencial.

A pesar de que era previsible que un caso tan polémico como el suyo llegara en algún momento al plano público, Alexandra asegura que nunca lo imaginó. Incluso, rechazó acercamientos de organizaciones de derechos humanos que querían iniciar una campaña a favor de su caso. Ahora tampoco quiere ser activista ni luchar por los derechos de los transexuales. Quiere estar en su casa, con su gente y ser una persona totalmente anónima.

Por eso se va a vivir a Estados Unidos, donde piensa que tendrá más oportunidades. Con un bachillerato en Educación y una maestría en Administración, graduada con promedios altos, Alexandra siente que no puede hacer nada. Su acta de nacimiento le da "vergüenza".

Su pasado vuelve siempre para atormentarla. Tiene amistades que saben que era un hombre, pero otras no.

–¿Crees que engañas a las personas a quienes no les has dicho que antes eras un hombre?

–No, estoy protegiendo mi intimidad. La gente no sale con un letrero a la calle que anuncia lo que hicieron en su pasado. Las personas tienen derecho a vivir una vida normal. No es lógico que le tenga que decir a todo el mundo que era un hombre, o un transexual, porque ése es mi pasado y como pasado se queda.

Alexandra ya no quiere hablar más. Quiere regresar a su vida normal, alejada de las preguntas, del protagonismo. Quiere pensar que algún día podrá tener una familia y un compañero. Quiere ser una mujer como cualquier otra.

"No me operé para hacerle daño a nadie. Yo sólo quería que mi cuerpo y mi mente estuvieran en una misma línea", dijo al despedirse.