La Coctelera

Categoría: Venezuela

Autógrafo en un Playboy para Donald Trump

"Le voy a firmar una revista a una persona que cuando era muy jovencita, tenía 18 añitos, me hizo mucho daño, entonces se la voy a mandar como regalo." La ex Miss Universo venezolana Alicia Machado le devuelve así, con elegancia, las críticas al empresario estadounidense.

La ex miss Universo venezolana Alicia Machado firmó un ejemplar de la revista Playboy México para el magnate de Estados Unidos, Donald Trump, quien cuando fue reina de la belleza mundial le hizo “mucho daño”.

Trump es el principal promotor del concurso de belleza Miss Universo, que ganó Machado en 1996 a los 18 años en representación de Venezuela y cuyo reinado estuvo rodeado de la polémica y el escándalo debido a que subió de peso.

En 1996, el empresario era el dueño del concurso y humilló a Machado cuando la llamó “una máquina de comer”, por haber engordado 13,6 kilos, después que lograra la corona con tan sólo 53,5 kilos.

Machado presentó en la capital mexicana la edición de febrero de la revista, en donde, por primera vez, aparece desnuda y, durante la presentación, la modelo señaló ante los medios que Playboy significa, sobre todo, un reto personal:

“Y sólo yo sé de qué se trata y de qué estoy hablando. Sólo yo sé mi historia y las cosas que he vivido más allá de una apariencia pública, y por ese motivo le voy a firmar una revista a una persona que cuando era muy jovencita, tenía 18 añitos, me hizo mucho daño, entonces se la voy a mandar como regalo”.

Eso sí, lo de posar desnuda no le ha sido del todo fácil:

“No me fue fácil porque soy una persona pudorosa. En el primer momento sentí pena -por vergüenza-, pero gracias a Dios el equipo fue bastante profesional, había muchas mujeres y eso me hizo sentir más cómoda, el fotógrafo me hizo sentir segura y tranquila”.

Fotos de Alicia aqui (material de investigacion, no propio, tomado de la red)

Periodista Digital

La fórmula matemática del sexo

A esta conclusión llegó una física venezolana. Todos los avances que permiten saber mucho más sobre el otro y cómo relacionarnos con él

La química que existe entre dos personas es un misterio. Los motivos que llevan a una persona a tener éxito en las conquistas suelen ser buscados y tratados de imitar. Una física venezolana logró traducir a lenguaje matemático cómo se forman las redes de contactos íntimos.

Marta González, de 31 años, fue la autora de una investigación del Instituto de Física Computacional de Stuttgart, Alemania, la cual desarrolló el primer modelo matemático que describe las redes de relaciones, informó la revista Noticias.

Esta forma de ver los contactos asemeja a las personas con granos de arena. Los mismos entran en contacto con otros similares. El movimiento se realiza en un espacio abstracto, social. Las afinidades y características comunes llevan a la unión.

Según los especialistas, cuanto más parecidos son los granos de arena, más se acercan. Cada colisión se asemeja a un encuentro sexual.

“Un ingrediente indispensable del modelo es que se gana velocidad o energía con los contactos”, explicó González. Esto implica que las personas con mayor cantidad de encuentros íntimos tienen más probabilidades de tener más parejas.

Tener sexo “llama” a tener más sexo, sostienen los investigadores. Sin embargo, entra en juego el “factor de la selectividad”. Este orienta sobre la perspectiva de que un conocido se transforme en amante.

Este factor es el que demuestra que no todos los encuentros terminan en relaciones sexuales. Según la investigación, en teoría, una persona interactúa con diez personas antes de tener un encuentro íntimo.

La fórmula de González podrá ayudar a predecir la evolución de enfermedades de transmisión sexual; como así también entender los patrones que llevan a las relaciones.

Menopausia y sexo: mitos y verdades

Si usted es parte de aquellas que asocian goce sexual con juventud y períodos, le recomendamos leer la siguiente nota.

Existe una edad donde las mujeres afirman gozar del sexo con mayor intensidad. Una edad donde las mujeres mejoran su capacidad orgásmica y se dan más tiempo para el goce sexual. No es extraño que una gran parte de la gente, tanto hombres como mujeres, piense que esta edad es la de la juventud. Es lógico: la sociedad y los medios masivos de comunicación asocian sexo con juventud, casi como si se tratara de sinónimos.

Pero la realidad es, exactamente, lo contrario. Esa edad es a partir de los 40 años, según lo indican diferentes estudios clínicos. Por caso, el centro de Estudios del Envejecimiento de la Duke University en Estados Unidos, señaló que el 72 por ciento de las mujeres mayores de 40 años reconoce haber mejorado su experiencia orgásmica durante el acto sexual, en comparación con sus épocas juveniles. Y la gran parte del resto de las encuestadas (19 por ciento del total) afirmó no experimentar ningún cambio. El estudio, reveló además que el 80 por ciento de las parejas estables sigue interesada en su sexualidad aún más allá de los 70 años, y que el 70 por ciento de ellas mantiene relaciones una vez por semana.

¿Qué es, entonces, lo que tanto preocupa a las mujeres que han llegado a esta edad? Varios causas. Una de ellas son los achaques propios de la edad, que provoca que su cuerpo se aleje del estándar cultural, y no natural, que relaciona sexualidad con delgadez y piel sin arrugas. Pero el principal es un cambio sobre el que existen muchos prejuicios, pero pocos conocimientos concretos: la menopausia.

La hormona de la libido
En efecto, no son pocas las mujeres que relacionan esta condición con una disminución de su sexualidad. Sin dudas es muy cierto que, cuando las mujeres ovulan y sus niveles de estrógenos aumentan, existe una necesidad instintiva en ellas de mantener relaciones para lograr su reproducción, por lo que aumenta todo su erotismo. Pero no menos real es que considerar al estrógeno como La Hormona de la libido es sobrevalorarla, ya que en el sexo influyen una gran cantidad de variables, que incluyen el compañero, el estado anímico, el tiempo, etc. Y todas estas cuestiones, pueden no ser tan positivas en la juventud como sí en la adultez, lo que explicaría por que, al preguntarle a las mujeres en que momento disfrutaron más de la sexualidad, muchas afirmen que fue luego de la menopausia.

De hecho, las causas que esgrimían ellas para justificar su respuesta eran, entre otras, mayor tiempo para gozar del sexo, menores responsabilidades maternas, mayor experiencia, menores inhibiciones, la no necesidad de fingir los orgasmos, mayor tiempo para realizar dietas y ejercicios (con lo que mejoraban su estado físico y capacidad sexual), y menor temor a quedar embarazada.

Asociación errónea
En su libro Una etapa vital: menopausia, la doctora Sonia Blasco afirma que un relevamiento llevado a cabo en Dinamarca por los doctores Koster y Gardner, reveló que el 70 por ciento de las mujeres no percibió cambio en su deseo sexual durante la menopausia. Sí, en cambio, afirmaron en algunos casos experimentar una baja del deseo sexual por problemas relacionados con la salud, la rutina sexual y la dificultad de conseguir compañeros para sus relaciones, algo propio de la edad.

Este estudio da una pista de la errónea asociación menopausia-baja libido. La razón es que, en la edad de la menopausia, muchas mujeres suelen experimentar otros cambios que sí las afectan en su capacidad de goce sexual. El estrés, la depresión, las dificultades para conseguir parejas, la sequedad vaginal, los efectos de los medicamentos recetados para combatir problemas típicos de la edad, como por ejemplo la hipertensión y la depresión, y/o los efectos psicológicos de la misma menopausia, son algunos de estas cuestiones.

Pero es justamente para estas afecciones que los laboratorios están desarrollando una gran cantidad de alternativas. Un laboratorio ha sacado a la venta un medicamento a base de tibona, una droga desarrollada para las mujeres posmenopáusicas o que han sufrido una histerectomía, así como otro que contiene mirtazapina, una antidepresivo que no tiene efectos secundarios. Además, existen una gran cantidad de tratamientos hormonales sustitutivos, que aumentan el nivel de estrógeno en las mujeres posmenopáusicas.

De lo que no quedan dudas, es de que la menopausia, en sí misma, no tiene ninguna incidencia sobre el goce sexual. Y si tenemos en cuenta que para muchas de las otras afecciones relacionadas con la edad, hay un gran número de curas, solo quedaría conseguir al hombre que siempre soñamos -que puede ser el mismo con el que hemos compartido la vida u otro al que estaremos por conocer- para poder disfrutar del sexo como nunca. ¡Adelante!