Río de janeiro se mueve al ritmo de los sinuosos cuerpos de Naomi Cambpell o Gisele Bundchen, dos de las supermodelos que han mostrado las tendencias en ropa de baño de lapróxima temporada en la Río Fashion Week
13/07/2005

El evento más importante de Rio de Janeiro, con permiso del carnaval, es su Semana de la Moda que anualmente reúne en la capital a los mejores diseñadores patrios y a despanpanantes modelos -patrias y foráneas- que lucen con palmito las propuestas de los creadores. Este año, la Fashion Rio -que se celebró entre el 14 y el 19 de junio- tuvo como pasarela el Museo de Arte Moderno de la ciudad que acogió una veintena de desfiles con las tendencias de la primavera-verano 2006. Un centenar de maniquís, entre las que no podían faltar la reina de las tops, brasileña para más inri, la super Gisel Bundchen, y la diosa de ébano, Naomi Cambpell, fueron las encargadas de mostrar con gracia y salero las propuestas de las 36 marcas presentes.Una de las más conocidas -y esperadas- fue la colección de Amir Slama para la firma Rosa Chá. Slama toma la sociedad y cultura histórica brasileña del siglo XVI como punto de partida para recoger la importancia de la sexualidad desde los tiempos coloniales y reinterpretarla. El sexo no es tratado de forma banal o comercial, sino como un componente integrante de la historia.
De ahí que el verano del próximo año sea un lugar feliz en el que caben desnudos, diversión, flores, anillos, formas redondeadas... Los cuerpos se exponen a través de los trajes de baño. El diseñador da un paso adelante en su inversión de las formas y búsqueda de patrones. Los cortes se transforman en los escotes dando lugar a diseños inesperados.
Los colores de esta colección son los rosas, rojos y naranjas, con pinceladas de rosa y beige, verde y morado. Los estampados incluyen pájaros, flores pop, rayas, flores y frutas exóticas. Las texturas también representan una nueva búsqueda de materiales: pieles de peces y ranas están presentadas en la colección como parte de un desarrollo sin precedente.

El lujo, en plena expansión
La 20 semana de la moda carioca tiene un presupuesto de dos millones de euros, acogió a más de 80.000 personas y generó un volumen de negocio en torno a los 71 millones de euros, según los organizadores. "Rio de Janeiro inaugura las pasarelas que muestran las tendencias de verano y esto refuerza aún más nuestra Semana ya que la ciudad representa, en la imaginación colectiva, el paradiso idílico de esta estación", declara la directora general de la Fashion Rio, Eloysa Simao. "Esperamos consolidar este evento no sólo a nivel de la moda internacional sino también como uno de los puntos de negocio más importantes en el calendario de los compradores brasileños e internacionales".
Y es que la moda de alto estandin esté en pleno proceso de expansión en Brasil. Sao Paulo, la ciudad donde las boutiques de marca conviven con la más extrema de las pobrezas, simboliza los contrastes de un país fuertemente desigual.
En este medio, los artículos de lujo en Brasil han conocido un crecimiento medio del 35 por ciento en los cinco últimos años, según indican los expertos. El estado de Sao Paulo representa por sí solo el 75 por ciento del consumo de un sector que ya ha sobrepasado una cifra de negocios de dos mil millones de dólares al año, afirma Carlos Ferreirinha, consultor de MCF Fashion.
Según sus estimaciones, en Brasil hay entre 350.000 et 500.000 consumidores de bienes de lujo para una población de 180 millones de habitantes lo que representa sólamente del 0,2 al 0,3 por ciento de la población. "Creo que el mercado puede doblarse en los cinco o siete próximos años para llegar a alcanzar los cuatro mil milones de dólares", comenta Ferreirinha. Entre 1991 y 2000, los ingresos del 10 por ciento de la población más rica de la ciudad de Sao Paulo han aumentado un 10,6 por ciento alcanzado el 49,2 por ciento de los ingresos de la ciudad, según datos del Instituto Brasileño de geografía y estadísticas.
Estimaciones no oficiales de las marcas internacionales con presencia en Brasil, afirman que Sao Paulo y su zona metropolitana podría tener unos 20.000 millonarios. Serían ellos quienes alimentarían las cajas de las grandes firmas instaladas en suelo carioca: Emporio Armani, Versace, Tiffany, Mont Blanc, Dolce & Gabbana, Louis Vuitton, Bulgari, Christian Dior, Cartier y, el último en llegar, Burberry.Gisela Black Taschner, coordinadora del Centro de Estudios de Turismo y Teimpo libre de la Fundación Getulio Vargas, indica que se pueden distinguir tres tipos de consumidores de artículos de lujo en Sao Paulo. "Los más aristocráticos conocen el producto y miran la calidad; otros compran este tipo de bienes de lujo para obtener un reconocimiento profesional, como por ejemplo una persona con un puesto de alta responsabilidad que busca ser aceptado por sus colegas", explica. "Y luego hay otras personas, de clase media, que sin tener los medios para vivir en grandes mansiones o tener un helicóptero o un yate, se dan la ilusión o el capricho de penetrar en un mundo inaccesible". Para los que consideran que la marca es un signo de estatus social pero que no disponen de medios económicos para ello, las marcas venden sus productos a crédito, algo impensable en otras ciudades del planeta.

Eligiendo el biquini perfectoAhora que la Semana de la Moda de Brasil nos ha dejado las imágenes más refrescantes del verano, aprovechamos para dar algunas pautas a la hora de elegir el atuendo de playa que mejor se adapte a nuestras características físicas. Ya sabes, porque no todas somos Naomi Campbell...Hay un montón de propuestas diferentes donde elegir.
Así que, lo único que deberás tener en cuenta a la hora de comprar un biquini es echar un vistazo a tu silueta.
Si eres alta y delgada no dejes de probarte un triquini. Es la gran sensación del verano. Mira los de Andrés Sardá, DSquared², La Perla y Gottex.
Si no eres demasiado alta, procura que la parte inferior de tu biquini sea de tira y no ancho en la cadera para no acortar tus piernas.
En caso de que lo tuyo sea la natación, te recomendamos el dos piezas cómodo, con sujetador en forma de camiseta y la braguita coulotte. Si no te ha dado tiempo a terminar esa dieta que te propusiste a principios del 2005, no te desesperes, los pareos, caftanes y alpargatas con cuña te harán disfrutar también de la ropa para el baño. En este caso, opta por biquinis con cuello halter, es decir, de los que se atan detrás del cuello y braguitas de inspiración años cincuenta.