Un valenciano reúne durante 30 años 1.500 piezas de arte erótico que le gustaría exponer en un museo local

Un inquieto interés histórico, gran afición por todo lo relacionado con el sexo y treinta años recuperando objetos han hecho posible la existencia de una colección de arte erótico en Valencia tan amplia como sorprendente. Su propietario es Vicente Mirasol, un empresario que acumula 1.500 piezas de todo el mundo dignas de estar en un museo. Para eso ya tiene ofertas de Madrid, Barcelona o París. El valor actual de la colección puede superar los 2 millones de euros