Lo importante de estas terapias sexuales no está en los detalles corporales, sino en aprender a controlar la cabeza.

Martha Mejía es lo que denominamos en Colombia sexóloga, pero ella se hace llamar Terapeuta Sexual. Tiene más de diez años enseñando a hombres y mujeres cómo hacer el amor, incluyendo técnicas para que las mujeres aprendan a llegar al orgasmo y los hombres controlen su velocidad (es decir, para que dejen de sufrir de eyaculación precoz).

En realidad llama mucho la atención la manera como sus pacientes hombres (entre los 30 y 60 años) recurren a estas terapias. Pero más aún el saber qué es exactamente lo que les enseñan en las cuatro sesiones básicas, que prometen convertirlos en los “amantes” que siempre han soñado ser.

Pues bien, parece fácil, lo primero un análisis psicológico que dura de diez a quince minutos (bastante corto, dirían los psicoanalistas), donde llenan un test de evaluación. Y después comienza a ponerse la cosa candente.

Entran a una cabina, que ya ha sido acondicionada para la ocasión, pantalones abajo y a la camilla... UPSSS... El hombre, un poco intimidado pues la mujer que lo acompaña en esta oportunidad no es su pareja, sino la terapeuta.

Hasta ahí todo va bien. El paso a seguir lo pone aún más nervioso: un masaje relajante que hace casi de inmediato que el pene se ponga en erección y listo para ser medido. Sí, leyeron bien, lo segundo que se hace es medirlo, porque los hombres tienen cierta obsesión con el tamaño y en la mayoría de los casos piensan que tienen problemas sexuales por eso. La especialista insiste en que casi nunca el problema está en el pene, sino en la cabeza.

En fin, volviendo a la terapia, Martha se encarga de explicarle táctilmente al paciente cómo lograr que todo salga a la perfección, que entienda que el pene es un músculo que se puede controlar y manipular al antojo y que existen mil y una maneras de hacer feliz a una pareja.

Martha cuenta cientos de historias, de hombres muy jóvenes que llegan al centro desesperados porque están convencidos que sufren de eyaculación precoz; tocan a una mujer y se vienen. O los casos de mujeres insatisfechas que piensan que son ellas las causantes de que su amante marido sea infeliz sexualmente...

Todos creen saber cuál es el origen de sus “males” pero la terapeuta insiste en que la solución es una sola: “Meterle cabeza al asunto. Entender que hacer el amor no es cuestión de segundos sino de horas de seducción e inteligencia... Hombres, INTELIGENCIA”.

La mujer juega un papel importante

Definitivamente a las mujeres las cohibe el machismo, dice Martha al hablar del papel de ellas en los casos en que su pareja sufre de eyaculación precoz.

Así que, aunque no es frecuente que accedan a acompañarlos a terapia, quienes lo deciden se sienten al principio bastante intimidadas. “Es más, una que otra ha salido despavorida cuando se le indica que lo primero que deben hacer es lograr que su pareja logre una erección”, cuenta.

Si logran cumplir con esta misión, el paso siguiente es hacerlos llegar a la sensación eyaculatoria y frenar. Ella es quien debe ayudarlo a controlarse bajando el ritmo de excitación y estimulación.

“Mira, yo les enseño hasta cómo condicionar el ambiente, cómo vestirse, cómo acariciarlos, como hacer que vayan despacio, que les hablen, que les tengan paciencia y que conversen”, aclara Marta. Según ella, todo eso es vital y juntos lo logran más rápido.

Pero la terapia no es solo manual, ella también les enseña las posiciones más adecuadas, los movimientos, la respiración, etc.

Esto es lo que se aprende en las siguientes sesiones. La idea es que el alumno avance en la materia, así que cada vez el reto es más grande (se debe demorar más).

En los casos de disfunción eréctil se sabe que hay algunos que requieren tratamiento médico y que en el mercado existen pastillas como Viagra y Levitra, que ayudan con el incómodo problema (ojo, es importante que los hombres sepan que estos medicamentos DEBEN ser recetados y no son para todo el mundo).

Sin embargo, algunos problemas de disfunción son también psicológicos y se pueden solucionar con una buena terapia. No importa cuál sea su caso, lo fundamental es tener paciencia para aceptar que un experto le esté dando indicaciones. Y una ración de buen genio, porque a nadie le parece fácil que alguien se le meta en la cama a uno de esa manera.

Línea de Asistencia Siquiátrica: * Si usted es obsesivo compulsivo, presione el 1 repetidamente. * Si sufre de co-dependencia, pídale a alguien que presione el 2 por usted.* Si sufre de personalidades múltiples, presione el 3, 4, 5 y el 6.

Sí C puede

Los siguientes testimonios lo comprueban

Alberto, 49 años , separado
Disfunción eréctil

Antes no le había encontrado la razón de existir a mi vida, porque desde joven he sido una persona supersexual, pero jamás tuve una relación placentera. Mejor dicho: tocaba a una mujer y se me ponía erecto, pero a los tres minutos para abajo... ¿Se imaginan?.

Hace como quince años, cuando estaba en plena flor de mi juventud, decidí suicidarme: yo soñando con tener una mujer, una familia, y nada me funcionaba. Luego pensé en otra opción, ¿será que me voy por el lado de los hombres?. En fin, me volví superdepresivo y solitario y hasta a brujos consulté.

Fui a una terapia sexual a Cediman donde me enseñaron a meterle cabeza al asunto. Ahora me estoy desquitando.

Roberto 40 años, economista
Eyaculación precoz

Yo no podía satisfacer a una mujer y siempre la dejaba iniciada. La vida para mi no tenía sentido. Un día mi esposa me dijo si no la complacía ella tendría que acostarse con el vecino, porque estaba cansada de que la dejara a mitad de camino. Esa fue la gota que llenó el vaso, decidí buscar ayuda y fue entonces cuando me dijeron de la sexóloga Martha Mejía.

Luego de asistir a sus tratamientos me volví a sentir un hombre útil y capaz de complacer a las mujeres. Mi mujer ahora se arregla más, me seduce y hace parte de este proceso porque ella me acompañó y ambos recibimos terapia. Ella aprendió que ser mujer no es solo estar en la cama y que uno le haga lo que quiera, sino que parte del éxito de ese placer se debe a ella.

Fernando, 23 años, soltero, estudiante

A mi edad es difícil creer que uno tiene una disfunción. La llamo así porque ahora sí sé de lo que estoy hablando. Mi caso es tan sencillo como que no satisfacía a mi pareja por mi poco tiempo en acción: traté de comprobarlo con varias chicas y con todas fui un caos.

Al borde de la locura busqué a un especialista. Después de cinco sesiones y con un manejo personalizado y humano, ahora puedo gozar de una vida sexual plena a mi edad.

Matilde, 55 años
Casada hace 20

Siempre que mi marido me buscaba para hacer el amor, para mí era terrible. Yo no sabía si decirle que me dejara en paz, porque las excusas se me habían acabado durante tantos años, mal amada. El siempre fue muy mal amante.

Yo fui quien buscó ayuda porque me pareció injusto que muriera engañado, y es que tras de todo siempre me ha sido fiel. Así que fuimos y, parece mentira, pero ahora no necesito amante y me arrepiento de no haberlo ayudado antes.

csabe que...
Si sufre de eyaculación precoz:

1. Evite la masturbación.
2. Evite ser sexo express.
3. No deje asuntos pendientes o distractores (los niños vienen, tengo que hacer una llamada, no tengo tiempo, etc.).
4. Piense en otros temas que no sean sus genitales y los de su pareja.
5. Si se siente muy excitado, permítase, antes de la penetración, bajar la ansiedad.
6. Cuando sienta la sensación eyaculatoria, respire tres veces profundamente para que la pueda demorar más.

Sandra Pino Bacca